Se usa para decir que algo está baratísimo, casi regalado. Vamos, que cuesta una tontería y te dan ganas de comprarlo aunque no lo necesites. Es típico soltarlo cuando pillas una ganga en el mercado, en una venta de garaje o en cualquier promo que parece mentira. Ojo, que luego uno se emociona y compra de más.

"Chamo, en el mercado de Cumaná conseguí esas sandalias a precio de papita y todavía me alcanzó pa' un juguito. Así sí provoca comprar."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!