Dicho oaxaqueño para describir a alguien bien alivianado, de esos que traen buen humor todo el día y te levantan el ánimo nomás con llegar. Es la persona que arma el relajo sin mala leche, cae bien en cualquier plan y siempre anda con la vibra arriba. Suena sabrosón, como botana con limón.
"No invites al serio, mejor dile a Juan que caiga, ese vato es chilito limonero y en cinco minutos ya traemos el relajo prendido hasta con la tía."