Se dice del arroz chaufa que viene en una porción absurda, tan grande que parece que lo metieron de contrabando desde la cocina del chifa. Es el típico pedido que llega y te cambia los planes: comes, repites, guardas para mañana y aún queda. Ideal para comelones y para el que quiere rendir la plata.
"Mano, pedí un chaufa ilegal en el chifa y terminé dándole a mi gato, al vecino y todavía quedó para el desayuno."