Se dice cuando cae una lluvia fuerte y de golpe, de esas que te agarran mal parado y te dejan chorreando en dos minutos. Suele ser corta, pero intensa, y te arruina el peinado, la ropa y hasta el plan más tranqui. En Perú se usa tal cual, y es de las palabras más honestas del clima.
"Salimos por un helado en short y, de la nada, cayó un chaparrón bravosazo. Terminamos corriendo a la bodega, empapados, con la bolsita del helado hecha sopa."