Charla ligera, medio chismosa y sin mucha importancia, que se alarga más de la cuenta mientras la gente se hace la loca con lo que tiene que hacer. Es ese bla bla bla que suena de fondo cuando ya deberías haberte ido hace rato, pero igual te quedas porque el chisme está sabroso.
Se usa para hablar de una charla larga, ligera y un poco vacía, cuando la peña se enrolla hablando de cualquier cosa sin llegar a nada importante. Es como ruido de fondo social: puede ser simpático un rato, pero también cansa que no veas si quieres ir al grano. Y hay que admitir que a veces la cháchara tiene su encanto.