En Antioquia se dice cuando alguien se queda mirando a otra persona con ganas, como echándole el ojo sin disimular. Puede ser por coqueteo, por puro antojo o porque le parece una chimba y no puede dejar de mirar. Es medio chistoso porque suena a cacería, pero es más de miradas intensas que de acción.
"Vea pues a Juan, todo el día cazando biche a la vecina desde el balcón. Ese man ya ni parpadea, está más tragado que arepa con queso."