Se dice de alguien que se engancha fuerte y rapidísimo, como si ya estuviera casado, aunque apenas conoce a la persona o la idea. También vale para cuando te obsesionás con un plan medio flojo y lo defendés a muerte. Es una forma bien entrerriana de decir que te embalaste mal y sin frenos.
"El Nico se casó hasta los bultos con la piba que vio dos veces y ya anda diciendo que se mudan juntos, re manija."