Diminutivo cariñoso de casa que se usa para hablar del hogar de uno con ternura, orgullo y un puntico de nostalgia. No tiene que ser una casa pequeña de verdad, es más el feeling de mi rinconcito, mi refugio, donde cae la gente de confianza y uno se siente en paz. Suena bien costeño y bien de parche.
"Oí, parcero, si caés por Valledupar me avisás y te llegás a mi casaquilla, armamos el parche, echamos cuento y nos tomamos un cafecito bien cargado."