Se dice de alguien que es muy bueno en algo, que la rompe y se gana el respeto del grupo. Puede ser por talento, por experiencia o porque se mandó una jugada brutal. En Tacna y en medio Perú lo vas a oír para elogiar a un pata sin sonar tan serio. Y sí, queda bien decirlo.
Se le dice a alguien cuando la rompe en algo o se manda una genialidad. Es un elogio bien de Argentina, tipo “sos un crack”, “qué grande” o “qué genio”. En Santiago del Estero se usa igual, entre amigos, para celebrar una habilidad, una avivada o una ocurrencia que te deja aplaudiendo.
En Biobío se usa capo para decir que alguien es muy seco en algo, que tiene talento natural y la rompe sin mucho esfuerzo. Puede ser para el fútbol, los estudios, la pega o hasta para contar chistes fomes. Es como coronar a la persona como el maestro del tema, y la verdad es que suena bien poderoso.