Se dice cuando le echas a alguien una bronca seria y le sueltas, sin filtro, todo lo que ha hecho mal. Vamos, ponerlo fino y dejarle claro que se ha pasado tres pueblos. No es cantar de verdad, aunque a veces el tono parece un concierto. Se usa mucho en España y suena bastante contundente.
"Mi madre vio las notas y me cantó las cuarenta en la cocina, que hasta el vecino se enteró. Luego me soltó: ahora a hincar codos, figura."