Se suelta para remarcar que alguien es bien de Corrientes, con esa onda de mate, chamamé y hospitalidad. Puede ser elogio, tipo “qué tipazo”, o una forma de decir “re correntino” cuando alguien hace algo muy típico de allá. No es una regla fija, depende del tono y del contexto, pero se entiende al toque.
"Cayó con el termo bajo el brazo, puso chamamé a todo volumen y encima te convidó chipá. Qué correntino, hermano, así da gusto."