Se dice cuando algo pinta regular y ya se nota que vas a quedar mal, te van a cachar o la situación se te está yendo de las manos. Vamos, que la cosa no va por buen camino y estás a nada de meter la pata en público. La imagen es buenísima: como querer lucirte con rancheras y acabar desafinando feo.
Se usa para hablar de alguien que ya va bien pasado de copas y empieza a hacer el ridículo, casi siempre con música de por medio. Es el típico que se siente Vicente Fernández pero suena a karaoke descompuesto. No solo es estar borracho, es estar dando el show de la noche, y a veces hasta da penita ajena.