Se dice cuando dos personas se ponen en una habladera o discusión eterna, subiendo la voz y repitiendo lo mismo, como gallos cantando y midiéndose. Normalmente es puro show, mucha bulla y poca idea clara. Sirve para burlarse de ese pleito que no llega a nada, pero igual arma escándalo sabroso.
"Ayer en la plaza, Juancho y Luis se armaron una cantadera de gallos brava, puro grito y nada de acuerdo, y uno ahí con el cafecito oyendo el bochinche."