Se dice cuando toca bajar la tensión y evitar que el pleito escale. Es como decir: relájate, no te prendas, no hagas olas. Sirve para calmar a alguien que ya anda bien alterado, o para enfriar un ambiente pesado antes de que alguien se ponga bronco. Muy útil si no quieres que la cosa acabe en drama.
"El Toño ya iba a armarla porque según le miraron feo la troca, pero la Mary le calmó las aguas y se fueron por unos tacos, sin bronca."