Se dice cuando alguien te empieza a caer mal o te da mala espina, ya sea por su actitud, por pesado o porque se mandó una que no te gustó. No es tanto “traición” épica, más bien ese bajón de simpatía: antes te caía bien y ahora te cae flaco. Suena bien de calle y bien directo.
"Mano, el pata quedó en traer la chela y apareció con las manos vacías. Ya no me vaciles, así me caes flaco y ni ganas de invitarte."