En Miranda y en buena parte de Venezuela, cachicamo es el armadillo, pero también se usa en plan vacilón para llamar a alguien lento, terco o muy pegado a lo de antes. No siempre es insulto, puede ser cariño con pullita. Vamos, el que se encierra en su concha y no se actualiza.
En Caracas le dicen cachicamo a la persona que es lenta, medio dormida o que reacciona tarde a todo, igualito al animal que parece vivir en cámara lenta. También se usa para el que se hace el loco y no agarra las indirectas. Es medio burla cariñosa, pero si te lo repiten mucho, capaz sí tienes que espabilar.
Además de ser el armadillo, en Caracas se usa como apodo para el pana que siempre anda pelando y nunca tiene saldo ni datos. Ese que te pide el teléfono para llamar, mandar un WhatsApp o “hacer una recarguita” y luego se hace el loco. Es medio burla, medio cariño, pero pica sabroso.