Se dice cuando dos personas bailan bien cerca, cuerpo con cuerpo, y queda clarito que hay onda. Puede ser chamuyo suave o directamente un mini romance de pista, sobre todo con un lento o un tema bien meloso en el boliche. No garantiza nada, pero suele venir con miraditas, sonrisas y cero espacio personal.
"Dale, no te hagás el boludo: vos y la Sofi estuvieron bailando pegaditos toda la noche y después te hacés el misterioso en el grupo."