En Perú, jato es la casa o el depa, bien de barrio. Jato de alegría se dice cuando tu casa está con un ambiente feliz, con risas, música y gente pasándola bonito, como si se armara una mini fiesta sin avisar. Suena cariñoso y bien casero, de esos planes que se alargan solos.
"Ayer caímos al jato de Juan y era jato de alegría: chela, huayno a todo volumen y la tía sirviendo cancha como si no hubiera mañana."