Se dice cuando alguien se anima a dar el paso y se lanza a hacer algo medio arriesgado, sin tanta vuelta ni tanta pensadera. Es como tirarse a la piscina con todo y ropa: puede salir épico o puede salir regular, pero ya te decidiste. Sirve para planes, decisiones y hasta confesiones.
"Yo estaba dudando si pedirle el número, pero mis amigos me metieron presión y me arrojé al agua. Fui de una y hasta me salió bien, vea pues."