Se dice cuando armás un despelote de los buenos: hacés un desastre, dejás todo dado vuelta o generás un quilombo donde antes no pasaba nada. En Tucumán se usa en tono de broma o reproche, tipo cuando la juntada se va de las manos y termina pareciendo zona de guerra. Tiene su encanto, pero limpia vos.
"Amigo, vinieron tres a tomar una birra y ahora hay fernet en el techo y la silla en el patio. En tu depto siempre armás un sukilta."