Se usa cuando alguien se inventa una historia larguísima, llena de detalles y adornos, para justificar algo o quedar bien. Es como montar una novela épica solo para explicar una tontería. A veces da risa de lo creativa que es la gente, pero también huele a cuento chino desde lejos, así que ojo con tanto mural.
En Durango se usa para decir que se va a armar una fiesta grande, con un chorro de gente, ruido, desmadre y todo el show. No tiene nada que ver con pintar paredes, es más bien que se va a juntar la banda en serio. Suena casi artístico, pero en realidad es puro ambiente fiestero y pachanga dura.