Se dice cuando se arma un relajo grande, ya sea porque la fiesta se puso buenísima o porque todo se salió de control. Es ese caos divertido donde hay gritos, risas, música a todo volumen y alguien termina contando la misma historia tres veces. Muy de barrio y muy de México, para bien o para susto.
Se dice cuando se arma un desorden enorme, un relajo con ruido, gritos, risas y cero control. Puede ser por fiesta, pleito o simple desmadre, pero siempre con ambiente de caos. Es muy mexicana y suena a que ya valió la calma. Si alguien la suelta, prepárate para el show.
Se refiere a montar un caos o desorden, especialmente en una fiesta o reunión donde la cosa se sale de control en el buen sentido.