Se dice cuando alguien se inventa un rebusque para sacar plata rápido, montando algo improvisado y sin tanta vuelta. Puede ser ponerse a vender comida, hacer mandados, revender cosas o cualquier trabajito callejero para resolver. Es bien de cuando la cosa está apretada y toca ponerse creativo. Y sí, suena a supervivencia con sabor a barrio.
"Chamo, no hay real ni pa' la harina, así que voy a armar el cambur: me planto en la plaza con empanadas y jugo y a resolver como sea."