Se le dice a alguien que anda demasiado feliz, contento y con una sonrisa pegada, como si le hubiera caído un bono sorpresa o le hubieran resuelto un peo grande. Es ese mood de andar celebrando por nada, más feliz que cochino comiendo mango maduro. Suena bien llanero y bien de pana.
"Mira a Carlos, anda aperolado desde que le pagaron completo y con retroactivo, ya está invitando cervezas y echando cuentos en la esquina."