Se dice cuando andas sin dinero, sin un peso, bien quebrado y con la cartera llorando. La lana es la plata, la feria, el varo, como le quieras decir. Sirve para avisar que hoy no cooperas ni para el camión y que toca aplicar la de mirar el menú y pedir agua. Y sí, da risa porque pasa seguido.
"No manches, otra vez ando sin lana, ni pa' los tacos me alcanza. Échame la mano y tú pones las chelas, luego te pago cuando caiga la quincena."