Se dice de alguien que va despistadísimo, como en modo avión: no se entera de lo que pasa, se le olvidan las cosas y siempre llega tarde a la película. No es que sea mala persona, es que vive en su mundo y todo le pilla por sorpresa. Muy de soltarlo con cariño y un poco de cachondeo.
"Le dije a Juan la hora del tren por WhatsApp, por llamada y en persona, y aun así apareció en otra estación. Va siempre al despiste."