Se dice cuando traes mala suerte o andas en una racha bien gacha, de esas donde todo te sale al revés. Es como si el universo te tuviera en la mira y te estuviera poniendo el pie a cada rato. Muy del norte, y sirve igual para cosas serias o para quejarte por puras tonterías.
"Compadre, ando bien salado: se me ponchó la troca, se me cayó el café y todavía el cajero me dijo que no hay sistema."