Se dice cuando vas a revisar algo con lupa, o sea, con un nivel de detalle enfermizo. Es mirar, analizar y buscarle la quinta pata al gato hasta encontrar el mínimo fallo, como profe fastidioso o detective de novela. Sirve para tareas, cuentas, contratos o cualquier cosa que no quieres que te salga chimba.
"Epa, chamo, ese informe lo voy a ponerle la lupa porque la otra vez me metieron un número loco y casi me botan del trabajo."