Se dice cuando alguien anda tanteando el terreno antes de aventarse de lleno, ya sea en un negocio, una relación o cualquier plan nuevo. Es como darle una probadita a la salsa para ver si pica, si está buena o si mejor ni le sigues. Muy de ir con calma, pero con ojo.
"El Arturo anda probando la salsa en la chamba nueva, nomás viendo cómo está el ambiente y si sí conviene, antes de amarrarse con el contrato."