Se le dice a alguien que trae la curiosidad a tope y no deja de preguntar por todo, metiéndose donde no lo llaman. Es el típico que quiere saber el chisme completo, con horarios, nombres y hasta capturas, como si fuera investigador. Puede sonar medio regaño, pero también se usa en plan carrilla entre compas.
Método ancestral cántabro de enterarse de todo, se refiere a alguien que no deja títere con cabeza y te saca toda la información posible sin rodeos.