Se dice de alguien que está colgado, distraído o medio en cualquiera, como si no cazara una y estuviera mirando la vida pasar. No es que esté pescando de verdad, es más bien que no engancha la conversación o va a destiempo. En Chubut se usa mucho para pinchar al que anda lento de reflejos.
"Che, Facu, ¿me escuchás? Andás pescando mal desde que te levantaste, seguís en piyama y ya son las tres. Dale, activá que tenemos que salir."