Se dice cuando alguien va borrachísimo, pero a nivel de ya no coordinar ni la lengua. Es una forma bien gráfica de decir que anda bien pedo, tambaleándose, diciendo incoherencias y tomando decisiones cuestionables. No es precisamente fino, pero en el norte se suelta con toda naturalidad. Y sí, suele venir con anécdota incluida.
"Ayer Juanito andaba pedo como cubeta y juraba que el poste era su compadre. Lo abrazó, le cantó y luego preguntó dónde estaba su Uber, en plena plaza."