Se usa para decir que alguien anda medio perdido, aturdido o confundido, casi siempre después de echarse unas cheves de más o de una desvelada brutal. Es ese punto en el que ya no coordinas bien, se te lengua la traba y haces puras tarugadas. Y la neta, desde fuera suele dar bastante risa.
No, no es que te subiste a un barco ni que te diste tres vueltas en la feria. En Honduras se usa para decir que alguien anda todo perdido, distraído o confundido, como si el cerebro hubiera puesto modo avión sin avisar. Es ese estado en el que te hablan, asentís, pero en realidad no entendiste ni papa.