Se usa para decir que alguien anda chambeando duro, metido en la friega, sobre todo en trabajos pesados o muy cansados. Puede ser en el campo, en la construcción o en cualquier chamba donde acabas sudando la gota gorda. Es como decir que andas tan ocupado trabajando que ni chance de descansar tienes.
Se dice cuando alguien anda metido en la chamba pesada, normalmente de albañil o de oficio, dándole duro y sin aflojar. Es estar trabajando a lo bestia, con sudor y paciencia, de esos días que no se acaban. Muy del norte y del centro de México, y suena a pura vida de obra.