Se usa para decir que alguien está bien metido en el chisme, enterado de todo lo que pasa en el barrio o en la cuadra. Es esa persona que parece reportero de nota roja, siempre en el mero mitote y con la info fresca. A veces hasta exagera, pero hay que admitir que tener uno así cerca es puro entretenimiento.
Se usa en Guárico para hablar de alguien que anda por ahí sin oficio, matando el tiempo y dando vueltas sin rumbo, como si estuviera todo el día pegado a la plaza del pueblo. Es una forma medio regañona pero también medio vacilona de decir que la persona no está haciendo nada útil, solo perdiendo el día.