En Jalisco se dice cuando alguien anda de pata de perro, de un lado a otro sin parar, casi siempre en la calle, en la fiesta o haciendo vueltas. Es como ir arrastrando la chancla de tanto caminar y no pisar la casa ni por error. Suena medio regaño, pero también trae carrilla.
"¿Y el Juan? Desde el viernes anda echando la chancla, entre la peda, los tacos y la vuelta al Oxxo, ya ni sabe si su casa es la de su mamá."