Dícese de la persona que anda coqueteando y saliendo con muchas personas al mismo tiempo, pero sin comprometerse con ninguna. Como quien dice, nadando en muchos mares pero sin echar ancla.

"Ahí va el Jorge, otra vez anda de tabla por toda la fiesta; dicen que ya le echó el ojo a la mitad del salón."

Se dice cuando alguien anda bien corto de lana, casi en ceros, y va sobreviviendo como puede. Implica que no hay para gustos, a veces ni para lo básico, y toca estirar el gasto, pedir fiado o aceptar paro de la banda. No es tragedia, pero sí ese modo austeridad que pega duro.

"No me invites al antro, compa, ando de tabla desde la quincena pasada. Si acaso nos echamos unos tacos de canasta y ya, porque ni pa' la propina traigo."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!