Se le suelta a alguien cuando anda bien delicadito, exigente o haciendo drama por cualquier cosa, como si fuera de la realeza y el mundo tuviera que acomodarse a sus caprichos. Va de quejarse por todo, no querer ensuciarse ni batallar y pedir trato VIP aunque la situación sea bien normal. Y sí, suena medio carrillón.
"No manches, hoy andas de princesita, ni quieres cargar la bolsa del mandado porque te despeinas y luego te da el aire."