Se dice de alguien que va sobreviviendo de pura chiripa, como si todo le saliera por milagro. Llega tarde, se le olvida todo, la riega y aun así no lo corren, no lo cachan o no le pasa nada. También aplica cuando apenas la libra en una situación. Suena a regaño con risita incluida.
"Carlos salió sin cartera, sin llaves y con el tanque en reserva, y aun así llegó a la chamba. Ese vato anda de milagro todos los días, neta."