Se usa para decir que alguien anda distraído, en la luna o medio alucinado, como si trajera la cabeza en otro lado y no agarrara la onda de lo que pasa. No siempre es insulto fuerte, más bien es carrilla ligera para el que va por la vida despistado. Y sí, suena bien de rancho.
"No manches, Juanito lleva media hora viendo las nubes y ni oyó que lo llamaron. Anda de chifloreta el morro, así no se puede."