Se usa para hablar de la mujer que manda, ya sea en la casa, en la pega o en el grupo. Puede ser tu mamá, tu esposa o tu jefa de verdad. Va con respeto, con cariño o con un poquito de miedo, según el caso. Cuando alguien dice la jefa, más vale hacer caso y no hacerse el vivo.
"Dejá de hacerte el chistoso y bajá la música, pues. Que si la jefa se despierta, mañana te toca lavar platos, barrer y encima pedir perdón."