Se dice cuando andás de joda sin horario ni freno, saltando de previa en previa, de casa en casa o de boliche en boliche, como si fueras en caravana con la banda. La idea es seguirla hasta que pinte volver, aunque sea con el sol en la cara y cero dignidad. Y sí, suele terminar en anécdota.
Se dice cuando alguien anda de joda fuerte, encadenando salidas, previas y after como si no existiera el calendario. No es una fiestita, es una racha: hoy cumple uno, mañana pinta asado, pasado boliche y así. En Entre Ríos suena a que estás de gira y no pensás frenar. Y sí, al cuerpo le pasa factura.