Se suelta cuando algo te parece rarísimo, confuso o directamente un delirio. Es ese momento en que la situación se va de las manos y vos te quedás mirando, sin entender un carajo, tipo: ¿qué está pasando acá? Va bien para clases imposibles, planes que salen mal o gente que flashea fuerte.
"El loco dijo que iba a pagar el asado con criptos y después sacó un cupón del súper. Yo lo miré y tiré: ¡Qué merquillis!, dale, dejate de joder."