Se dice de alguien que ya trae unas copas encima y va tambaleándose, como si el suelo estuviera mojado y se fuera resbalando a cada paso. No siempre es insulto, más bien es carrilla para señalar que anda medio pedo y haciendo el show. Útil para la fiesta, pero con cuidado.
"En la posada, Paco ya andaba con piso mojado y se fue de ladito, le pegó al buffet y todavía juraba que el piso estaba enjabonado."