Se dice cuando andás sin un peso y ya estás contando los días, o las horas, para que te paguen. Vas tirando como podés hasta el próximo sueldo, recortando en todo y haciendo malabares con la billetera. Es la típica de fin de mes, cuando el bolsillo llora y uno se pone creativo para sobrevivir.
"Che, el Dani anda con la cuenta regresiva otra vez, ya está contando los días pa’ cobrar y mientras tanto se salva con mate cocido y marraqueta."