Dicho bien sureño para cuando andas feliz, livianito y sin una preocupación encima, como con la guata llena y el corazón contento. Se usa después de comer rico, descansar o pegarse un panorama bueno, cuando todo te da lo mismo pero en el mejor sentido. Suena raro, pero pega fuerte.

"Fuimos a la playa, nos mandamos un curanto y una siesta brígida, y quedé andando con el alma en los chuletones, po."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!