Se dice de la persona que anda toda inquieta, encabritada o con un coraje atorado, dando vueltas por todos lados sin hallar dónde soltar el veneno. Es como cuando alguien trae el chisme atravesado o un berrinche atorado y no se puede estar quieto. La imagen de la gallina clueca le da un toque bien pintoresco y muy de pueblo.
Se dice de alguien que anda todo alborotado, inquieto y sin rumbo, como dando vueltas nomás, sin aterrizar nada. Es esa energía de nervio y desorden, cuando traes mil cosas en la cabeza y cero resultados. Muy visual, porque la gallina clueca anda pegada al nido, pero bien escamada.