Se usa cuando alguien anda medio mal del estómago, flojito, y tiene que ir al baño a cada rato. Es como decir que traes la panza hecha fiesta y cualquier cosa te suelta. Suena chistoso, pero cuando te pasa no tiene nada de gracioso. Aun así, en la banda se usa para reírse un poco de la desgracia ajena.
Dicho bien del norte chileno para cuando alguien anda apurado, estresado y con la cara apretada, como si se le hubiera arrugado el ánimo. Va entre la prisa y el mal genio, tipo que no está para bromas ni para que lo paren a conversar. Suena chistoso, pero describe perfecto ese modo supervivencia.
Se dice de alguien que anda con cara larga, pesado o medio amurrado, como si se hubiera pegado el mordisco a una ciruela bien ácida. Vamos, que está de malas y se nota a kilómetros. En el sur de Chile se suelta harto cuando alguien no pesca a nadie y va repartiendo mala onda sin decir por qué.