Se dice cuando alguien anda a mil, rindiendo caleta y sacando cosas rápido, sin parar ni pa’ tomar agua. Es como ir en modo turbo, eficiente y con energía, como si tuvieras un motorcito prendido todo el día. En Chile suena bien de pega y de estudio, de esos días que te cunde todo.
Se usa para decir que alguien anda acelerado, hiperactivo, casi pasado de revoluciones, moviéndose rápido de un lado a otro sin parar y sin tener muy claro qué está haciendo. Es como si la persona estuviera despegando todo el rato. Suena muy chileno y, bien usado, describe perfecto a la gente que no se queda quieta nunca.
Se dice de alguien que anda a mil, acelerado y con la energía por las nubes, como si fuera despegando todo el rato. Puede ser por emoción, por nervios o porque está embalado con algo nuevo. En Chile suena bien cotidiano y sirve tanto para reírse como para decir que no hay forma de bajarlo a tierra.