En Sinaloa se dice de alguien que anda bien relax, sin prisa y sin engancharse con nada. Va en su rollo, tranquilo, como si el mundo no lo apurara. Puede sonar a que está echando hueva o hasta medio apendejado, pero muchas veces es puro temple. Lo contrario de andar bien acelerado.
En Tabasco se dice cuando alguien trae un flow bien relajado y con actitud, como de no andar rogándole nada a nadie. Puede ser por la ropa, la forma de caminar o la vibra de seguridad. No es estar tirado en el sillón, es andar suelto, con estilo y cero estrés. Y sí, se nota a kilómetros.